Transformación socioeconómica y una transición justa y equitativa para las personas y el planeta

Proporcionar el espacio fiscal, judicial y político necesario para garantizar una transición decolonial, feminista y justa para las personas y el planeta. Esto implica reequilibrar la economía global con economías locales / nacionales más vibrantes, inclusivas y circulares; promover el trabajo decente y la conducción responsable de las empresas; promover la resiliencia ecológica; reducir el consumo de recursos; restaurar la biodiversidad; y alejarnos de las economías extractivas, discriminatorias, militares, racistas y androcéntricas que erosionan la base ecológica de nuestro bienestar colectivo.